martes, 31 de marzo de 2009

Raul Ricardo ALFONSIN alias Alfonso I° de Chascomus

Se fue! Se murió!
Para aquellos que leen por fuera de la Argentina (mayoría por lo que veo), Raul Ricardo Alfonsin, a quien yo llamo Alfonso I° de Chascomús (su pueblo natal) fue el primer presidente post dictadura que tuvimos en el país.

Fue elegido por millones de personas que creyeron en él y en la restauración de la democracia (1983), luego de la peor dictadura que hayamos conocido en el siglo XX, en nuestro pais.
El juzgó a los militares genocidas por un decreto del Poder Ejecutivo que presidía.
Fue la primera vez en nuestra historia, que un presidente civil enjuicio a los miliares autores de golpes de estado y violadores de los derechos humanos.
Tuvo mucho coraje y decisión para hacer eso, y el apoyo de "casi" todo un pueblo que lo acompaño y respetó.

Lo ví dos veces en mi vida.
Una en el exilio en Francia, él vino a conocer los medios de exiliados argentinos en Paris, se organizó una reunion en un lugar público, corría si mal no recuerdo el año 1982.
Hacía muchísimo frío aquel invierno, él llego con un traje azul y un ponchito de color marron, de lana de vicuña creo y se sentó en medio de nosotros, se presentó sin mayores cermonias y empezó a hablarnos sobre lo que iba a hacer.
La mayoría no le creímos, en un momento cruzó sus piernas, y yo pude observar que en una de sus medias azules tenía un agujero bien grande (los argentinos decimos "tener una papa en la media"). Ahí sentí, que sin compartir mucho sus ideas... de alguna manera él era como nosotros, uno mas, un hombre común dedicado ala política.
Se lo veía a gusto y bien campechano en medio de nosotros, hicimos cientos de preguntas que él respondió con claridad y sin incomodarse.
Nos invitó a volver inmediatamente después que él ganara las elecciones... nos miramos con sorpresa y casi con sorna.
Se lo veía seguro y confiado.
La mayoría pensaba que en las elecciones de 1983 iba a ganar el Peronismo (el otro gran partido argentino).
Pero no, Alfonso I° tenía razón nomas... ganó él.

El 10 de diciembre de 1983 asumió la presidencia, y fue una fiesta, millones de argentinos esperanzados ganaron las calles y las plazas del país para celebrar el regreso de la democracia y de la vida. La Argentina volvía a vivir en democracia!
Nuestro pueblo festejaba!

Y él cumplió su promesa, enjució a las Juntas Militares, formó un Comision, un tanto amañada, para investigar los crimenes de la Dictadura y la desaparicion forzada de personas y las torturas y vejamenes sufridos por la población.
Y el informe que elaboró esta Comision (CONADEP) se publicó en forma de un libro, que se transformó en un hito histórico, llamado NUNCA MAS!

Pasé muchas tardes sentado frente en la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada (de gobierno) pensando, que en la presidencia había un hombre como yo.
Y esa fue la segunda vez que lo ví, saliendo como presidente en su automovil raudo y blindado.
No pude ver si aún tenia "papas en las medias".

Pero luego hubo insurgencias de los militares que no se resignaban a ser juzgados por las violaciones a los derechos humanos y las atrocidades cometidas contra la propia tropa en la guerra de las malvinas.
Y ahi, nuestro Alfonso I° se derrumbó.
Con el pueblo entero mobilizado en apoyo a él y a su gobierno, colmando plazas y lugares públicos en todas las ciudades (grandes y pequeñas del país), él... vaya uno a saber porque motivo que me escapa, decidió pactar con los militares.
Era "semana santa", nos mandó a casa de vuelta, diciendo, una frase ya célebre y espantosa: Felices Pascuas! La casa está en orden!
Dos frases que en la Argentina de hoy simbolizan el engaño y la traición a un pueblo, a su voluntad y deseos de justicia.

Ese día este mago, tambien estaba en la Plaza de Mayo, con centenares de miles de personas, con mi hijo del exilio en su carrito de bebe, mi madre en su silla de ruedas, mi esposa brasileña, mis hermanos, mujeres e hijos... nos sentimos tan tristes, tan estafados!
Y lo mismo les pasó a muchos argentinos, que queríamos terminar de una buena vez con los militares y su poder y pasárles por encima, aun al precio de nuestras vidas, para REFUNDAR nuestro pais.
No fue posible, esa espectativa se frustró.
Y Alfonso I° de Chascomus, fue el principal responsable.

Luego mandó al Congreso de la Nacion, las llamadas Leyes del Perdón, que impedían juzgar a la mayoría de los militares resposables de las peores atrocidades, estableciendo el principio de la "obediencia debida", esto es: aceptar cualquier orden de un superior.

Aún duró un tiempo, pero él, su gobierno y la relación con su gente, estaban quebradas para siempre.
El, el pueblo y los poderes económicos lo sabían y le hicieron pagar muy caro su osadía.
Antes de terminar su mandato debió renunciar jaqueado por las presiones económicas de los grupos hijos de la dictadura, por las mobilizaciones populares contra el hambre, los saqueos de supermercados y la hiperinflación destada por los poderosos de turno.
Su gobierno se derrumbó.
Casi terminado y agotado su mandato, en 1989 adelantó el traspaso del poder a su sucesor, Carlos I° de Anillaco, mas conocido como La Rata, el peor presidente electo de la historia del pais, que gobernó por dos períodos... 10 años.

En su ultimo discurso, Alfonso I° de Chascomus, pronunció otra frase célebre: no se si no quise, no supe o no pude... hacer mejor las cosas...
Con lo que la desolacion por las esperanzas perdidas llegó al climax.
Pocos lamentaron su partida de la presidencia.

Creo que nadie como él, reflejó y mostró las luces y oscuridades de la clase media argentina.
Sus contradicciones, sus vacilaciones, sus corajes y cobardías, su cultura y su ignorancia.
Su osadia y su pacatería.

En definitiva creo, que energéticamente hablando, Raul Alfonsín fue un claro reflejo de la conciencia media de los argentinos en aquella época.
De lo mejor y de lo peor.

Le dijeron: caballo de estatua... no te va a "cagar" (perjudicar)... pero tampoco te va a llevar a ninguna parte!
Una pintura irrespetuosa, pero casi perfecta de su figura pública.

Sin lugar a dudas un hombre tenaz, terco y honesto.
Pero ya sabemos que con eso no basta.

Hoy se fue de este plano de realidad.
Tenía 83 años, una salud débil por un cancer de pulmón terminal.
Se termina una época de nuestro país con él.

Ojala esté bien por donde ande, que pueda sacar las conclusiones de una vida muy rica y creo honorable a pesar de todo, pues fue un luchador por sus ideales y creencias, que haya logrado los objetivos que lo trajeron a ésta realidad y si no fue así que haya extraido las enseñanzas para superar sus errores.

Quien sabe, alguna vez vuelva y haya aprendido a no defraudar a su pueblo!

Mandrake952

6 comentarios:

Anónimo dijo...

A veces pienso que no pudo porque no supo, debe haber querido ..no?

Ana dijo...

La de arriba soy yo,(se me fue sin el nombre)

daniela dijo...

Pienso lo mismo que ANA...

mandrake952 dijo...

No se lo que él pensó cuando emitió la frase, fue en su último discurso.
El hecho que haya puesto el "quise" indica muchas cosas sobre su personalidad.
Tal vez le "quisieron torcer el brazo" y el no lo "quiso" aceptar y por eso de alguna manera "pagó las consecuencias", la verdad no lo sé.
Y por ahora no nos lo va a poder responder, pero en un tiempito se lo preguntamos...

upa dijo...

està bueno que cuando alguien se va de este plano, dentro del coro haya alguien que diga las cosas por su nombre sin amedrentarse por esa cosa llamada muerte que hace mejorar al difunto.

oscarcito dijo...

Coincido con Upa. Tendemmos a pensar que morir lava culpas. Lo hecho bien no necesita prensa ni des-prensa, perdura porque sigue beneficiando a muchos aun después de muerto su autor. En cambio, si no queremos repetir errores, hay que correr es velo de santidad que da la muerte y que esconde lo hecho mal.